Cómo hacer tamales en casa tu sola

Aquí… pasando y dejándote una receta entre clásica y adaptada de cómo hacer tamales en casa tu sola. Esto porque como tradición mexicana, este platillo se suele realizar en familia.

Es una ocasión donde varias manos realizan tareas diferentes y después se reúnen para armar cada tamal, es un momento de compartir tanto el trabajo como el disfrute de comer un delicioso tamal.

Resultado de imagen para tamales

Veamos entonces:

Ingredientes

  • 1 ½ de carne (puede ser cerdo, pavo, pollo o res)
  • 2 ½ cuartos de agua
  • 1 ½ semillas de comino molidas
  • 1 cucharadita de polvo de cayena
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de pimienta negra
  • 1 cebolla cortada en cubitos
  • 4 dientes de ajo picados
  • 1 chile serrano, sin semillas y cortado en cubitos
  • ¼ taza de aceite de aguacate
  • 3 ½ tazas de harina de masa de maíz
  • ½ taza de manteca de cerdo
  • 1 cucharada de sal
  • 2 ½ cucharaditas de levadura en polvo
  • 2 1/  tazas del caldo de la carne cocida
  • 3 docenas de hojas de maíz secas

Instrucciones

En una olla grande, agrega la carne con agua, comino, pimienta, orégano y sal y pimienta. Llevar a ebullición, luego cocina a fuego lento hasta que la carne esté tierna. Una vez cocida, guarda el líquido. Retira la carne de la olla, desmenuza y reserva.

Mientras se cocina la carne, prepara las hojas de maíz remojándolas en agua caliente hasta que las hojas sean maleables.

Resultado de imagen para tamales de carne

En una cacerola mediana a fuego medio-alto agrega aceite y cebollas picadas. Reduce el fuego y cocina hasta que estén tiernas. Agregue el ajo y el chile hasta que estén fragantes.

Agrega la carne y ½ taza del líquido de carne reservado. Baja el fuego y cocina a fuego lento durante unos 5 minutos. Ponla a un lado hasta que estés lista para armar los tamales.

En un tazón grande, mezcla la harina de maíz, el polvo de hornear y la sal. Agrega manteca de cerdo y con tus manos trabaja en mezclar la harina con la manteca.

Una vez incorporado todo, agrega el líquido reservado de la carne cocida ½ taza a la vez hasta que se forme una masa.

Humedece una toalla de papel y colóquela sobre la masa hasta que estés lista para armar los tamales.

Para armar los tamales, seca una hoja de maíz y colócala en una bandeja para hornear. Agrega aproximadamente 2 cucharadas de masa en el medio de la cáscara y extiende uniformemente dejando ¼  unos 2cm del extremo ancho de la cáscara y 1 cm de la parte de arriba… Ojo la parte de abajo nos ayudara a doblar, así que dependiendo del tamaño deja el espacio.

Coloque 1-2 cucharadas de carne (o queso y jalapeños) en el medio de la masa y dobla cada lado de la hoja y hacia arriba la parte delgada para hacer un bultito. Dependiendo del envoltorio a lo mejor necesitaras atarlo con tiras de las hojas de maíz (opcional).

Coloque en una fuente hasta que estén listo para cocinar.

Para cocinar los tamales colocar en una vaporera grande. Cubre y cocina a fuego lento por hasta 2 horas. Agrega agua cada 15 minutos para asegurarte de que el agua no se evapore por completo.

Después de esto ¡a disfrutar tu platillo!

Un ABC para prevenir la deshidratación

Fatiga, mareos y confusión… esos son solo algunos de los signos desagradables de que puedes estar deshidratado.

Para evitarlos, debe mantenerse al día con la ingesta adecuada de líquidos.

Perdemos agua todos los días a través de las funciones corporales naturales, pero la deshidratación ocurre cuando perdemos más fluidos corporales de los que estamos ingiriendo.

Debido a que los humanos estamos compuestos principalmente de agua y electrolitos, necesitamos mantener el equilibrio adecuado de estos en nuestro sistema.

Resultado de imagen para deshidratación

a) Presta atención a los posibles síntomas de deshidratación

Deshidratarse generalmente no engaña. Hay signos físicos de deshidratación que incluyen dolores de cabeza, fatiga, vómitos y una tez enrojecida.

También puedes sentirte más irritable y que tu energía se haya agotado.

El cuerpo es una máquina tan increíble que tiene mecanismos incorporados que te permiten saber cuándo necesitas más o menos agua.

b) Responde a la sed cuando el sentimiento golpea

¿La primera señal de que estás deshidratado? Es fácil involucrarte en las actividades cotidianas y olvidarte de responder a tus señales de sed, pero son la forma en que tu cuerpo se comunica contigo y te dice que necesita más líquidos.

Mantener una botella de agua cerca y tomar un trago cada vez que tengas sed es una primer medida.

Mejor aún: trata de beber agua regularmente durante el día para que nunca alcances ese nivel de deshidratación.

Toma el hábito de llevar siempre contigo una botella de agua vuélvela a llenar durante todo el día.

Puedes intentar establecer objetivos de hidratación personales, por ejemplo, desafiándote a sí mismo a terminar la botella antes del almuerzo y beber otra antes de regresar a casa por la noche.

Algo que debes considerar cuando estás trabajado es valorar lo que tu cuerpo hace por ti.

Resultado de imagen para deshidratación

Me explico… conozco personas que tienen tal ritmo de trabajo que prefieren no tomar agua para no tener que ir al baño.

Obviamente, esto no solo no es una medida de efectividad laboral, llegas a un nivel de negligencia hacia tu cuerpo que a donde lo llevas es a una deshidratación o pero aún, a un padecimiento irreversible por la constancia que se hace.

Hoy en día muchos lugares de trabajo cuentan con una estación de hidratación y esto facilita el acceso al líquido.

Si en tu área de trabajo no la hay , es hora de que se implemente. Sabes que las empresas de agua purificada como Bonafont cuenta con servicio de agua a domicilio en México por lo que no será complicado contar con el líquido regularmente.

c) Verifica el color de tu orina en busca de signos de que estás deshidratado

Echar un vistazo rápido al color de tu orina cuando usas el baño también puede darte una idea de tu estado de hidratación.

Queremos que nuestra orina sea clara o de un color pajizo, como un color amarillo claro, en lugar de un amarillo o marrón más oscuro.

Un color amarillo oscuro es un signo definitivo de deshidratación. Considéralo un indicio de que necesitas agua.